1-800-987-654 admin@totalwptheme.com
Efimero

Esa internet efímera

Curiosos son los derroteros a los que nos dirige la web social. Aquella que nació con el objetivo de mantenernos conectados, de generar una suerte de identidad virtual permanente, se ve turbada por los zigzagueantes caminos del destino, y amparados por lo mejor y lo peor de la propia psicología social.

Así, tan pronto vemos a una Facebook a la que le llueven los billetes, como a un Snapchat que se niega a ser comprado por el gigante. A los intentos de esa aún llamada startup por hacerse un hueco en un escenario que no comprenden, o que no quieren comprender: el del internet efímero (ES).

¿Por qué debería perder el tiempo generando contenido que tiene los días (las horas, los minutos, los segundos) contado? El presente es uno de los bienes más valiosos que tenemos, y el sentimiento de complicidad, de unificación que nos ofrece es insuperable.

¿Qué hay de interesante en algo que está ocurriendo en este preciso momento, y del cual no quedarán rastros tan pronto pase? Es más, ¿cómo podemos estar seguros de esto último? Si incluso pagando por ese borrado de datos, ni siquiera tiene por qué producirse (ES).

Se habla de una internet efímera como respuesta al escenario de control masivo, pero también de esos servicios de nueva cuña que apuestan por lo efímero como seña de diferenciación frente a la web social de segunda o tercera generación.

Incluso de ese Internet proteccionista y sacado de sus casillas, que tan pronto venera las palabras que X persona dijo en su día, como lo crucifica por ellas.

Proliferan como la espuma servicios que permiten automatizar la ardua tarea de eliminar el contenido escupido por nosotros antaño (ES), en plataformas sociales que no fueron creadas con este cometido, como es el caso de Twitter.

Y quizás tenga más sentido del que parece, habida cuenta de que la red de microblogging ha evolucionado hacia ese pulso informativo del planeta.

¿Qué valor ofrecería aquel tweet de hace cuatro años? Seguramente nada para el grueso de la sociedad? Pero ¿y si de pronto eres representante del partido político de turno (ES)? ¿O si eres el antiguo CEO de una compañía a punto de sacar un nuevo producto? Un valor inmenso para la competencia. Un valor terrorífico para la campaña, o para los inversores (ES).

¿Y si en vez de un twit es un artículo en un blog? ¡Dios bendito! Que esto me ha llevado por lo menos media hora de mi vida. ¿Debería plantearme no publicar más entonces? (ES) Porque la internet de segunda y tercera generación no olvida. ¿Y qué valor ofrece un contenido tan trabajado que es efímero en el tiempo?

Internet ya no es lo que era, y precisamente eso la hace tan interesante.

Que Facebook le de ahora por ofrecer fotos de perfil con caducidad (EN) es un ejemplo más de cómo herramientas que fueron creadas para perdurar deben actualizarse a un entorno que demanda mortalidad. Ciclos de vida cada vez más mínimos, que juegan con la experiencia de vivir el momento, sin cargas históricas que haya que portar, sin más preocupaciones que las del propio presente.

E incluso el anuncio de hace unas horas de que Snapchat permitirá que volvamos a ver tres snaps ya vistos a cambio del pago de un dólar no deja de ser inquietante (servicios no efímeros ofreciendo herramientas efímeras y viceversa).

La duda más obvia que todos deberíamos hacernos, es el ¿cómo entra todo este enrevesado pastel en el modelo de negocio de todos los sectores estratégicos de la sociedad?

¿De dónde se debería sacar la información, si la información se vuelve no cuantificable, y peor aún, no accesible si no es en el instante adecuado? ¿Qué modelo de negocio tendrá una internet que vive únicamente del presente? (ES)

¿Qué discurso habrá sin memoria digital? Y sobre todo, ¿dónde está ese ansiado equilibrio?

¿Te animas?

Este post tiene 2 comentarios
  1. Supongo que como Snapchat ya ha adelantado, un modelo de negocio para la futura internet será la de traer al presente algo que creíamos borrado hace tiempo. Este servicio supongo que será para las propias publicaciones y con objeto solo de reforzar nuestra propia privacidad, de lo contrario…
    Por otro lado, esta tendencia a los contenidos efímeros da la sensación de que tratamos de acercar el uso de los contenidos de internet al que se hace de los contenidos en la tradición oral. Ya me imagino al gurú de una tribu remota del amazonas transmitiendo por chat las leyendas sobre el poderoso jaguar via chat desde su tablet a los niños de las aldeas que quedan dentro del alcance de su instalación de bioextendedwifi.

    1. Y quizás tenga en esencia parte de carácter adquirido hace siglos Mikel. Es innegable que el presente seduce más que el pasado, al igual que esperar que internet se vuelva totalmente efímera es un verdadero despropósito (no únicamente porque no está preparado para ello, sino porque como herramienta de conocimiento que es, perdería todo su potencial.

      En cualquier caso, quizás en un futuro no muy lejano seamos capaces de discernir entre el contenido efímero (aquel diario que no tiene más valor que en el presente) del contenido creado para perdurar. Y eso sí sería interesante para combatir esa dichosa infoxicación que es el mal de nuestra era.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *