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Puerto Seguro

Sobre la prohibición europea de usar servicios digitales norteamericanos

Ha sido la comidilla de estas últimas horas. Según El Confidencial (ES), a partir del 26 de Enero, quedaría prohibido el uso de cualquier servicio digital americano que almacenara información de empresas ubicadas en territorio español.

El periódico se hacía eco del fallo del Tribunal Europeo en Octubre de este mismo año con la derogación del “Safe Harbour” (ES), un acuerdo que permitía a empresas americanas “traficar” con datos de ciudadanos europeos bajo su propia legislación, aunque ello fuera en contra de las leyes europeas, mucho más restrictivas en cuanto a privacidad y explotación de datos de usuario.

Un fallo que algunos aplaudimos, ya que daba pie a tomar medidas para forzar a las empresas americanas a gestionar localmente (y bajo nuestra legislación) información privada de ciudadanos y empresas radicados en estos países.

Pero de ahí a que la AEPD fuera tan siquiera capaz de pensar en prohibir el uso de servicios digitales americanos a las empresas españolas hay un largo trecho.

Ya no solo porque esto nos llevaría inequívocamente a una nueva edad oscura (para bien o para mal, la mayoría de herramientas digitales vienen del otro lado del charco), sino que además dilapidaría la ya de por sí escasa competencia europea en el tercer entorno, que es precisamente el campo de batalla actual de la economía mundial.

¿El resultado? Mientras esta mañana, la página de El Confidencial sigue sin modificar su texto, la AEPD publicaba en la tarde de ayer un comunicado (EN) en el que desmentía tremenda atrocidad.

Desde la AEPD no se ha dado ningún ultimátum a las empresas españolas.

[…] La Agencia en ningún caso ha requerido a los responsables para que dejen de utilizar determinados servicios de almacenamiento en la nube. Las acciones de la Agencia no están orientadas a la prohibición de utilizar herramientas concretas sino a informar a los responsables para que requieran a su proveedor de servicios, si es necesario, que les ofrezca una respuesta adaptada a la sentencia del TJUE.

[…] La sentencia del TJUE está orientada a responsables, no a los ciudadanos que hacen un uso doméstico de los datos personales que pudieran almacenar en la nube. 

Resumiendo, que estamos ante la metedura de pata de un medio digital cayendo en algunos pecados de los analógicos, con una audiencia lo suficientemente alta como para volverse viral, que quizás lo haya hecho con toda la buena intención del mundo (una malinterpretación debida seguramente al desconocimiento del tema), o pecara de una estrategia de clickbaiting agresiva, que al final, les ha salido rana.

O quizás no, habida cuenta de que esto seguramente se olvide pasado mañana, y al final solo quede un despunte de tráfico que sirve para engordar los resultados del informe enviado a publishers.

En todo caso, no hay mayor alarma que la esperable. Podemos seguir tranquilos apostando por la transformación digital, sea con servicios norteamericanos o europeos. Volviendo más competitivo nuestro negocio frente al de la competencia (o actualizándonos para no desaparecer).

Y claro está, subiendo fotos de gatitos a nuestra cuenta empresarial de Google Apps.

Porque la guerra va por otros derroteros. El de la presión de los clientes a los proveedores norteamericanos. El de regular lo suficiente (tampoco mucho más) el tercer entorno para anteponer los intereses del usuario, que es y debe seguir siendo el centro neurálgico de toda la industria, a los intereses de terceros.

Este post tiene 5 comentarios
  1. Algunos medios digitales deberían ser un poquito más profesionales, evitando alarmar o desinformar al usuario. Pero bueno, eso puede dar para muchas publicaciones. Saludos

  2. La alarma masiva que provocó la noticia revela lo poco que cuestionamos lo que leemos. El día en que saltó la noticia me llegó un aluvión de mensajes de clientes y seguidores en redes sociales preguntado que podían hacer.

    Nadie se cuestionó el despropósito de una prohibición semejante y las consecuencias derivadas del mismo cuando hablamos de grandes proveedores tecnológicos que en caso de que fuera cierta tan prohibición, ya hubieran empezado a trasladar servidores a Europa, como parece ser el caso de Dropbox.

    No obstante, lo mas paradójico de este entuerto, es que gran parte de los que estaban tan alarmados con esta posibilitad no cumplen actualmente con la LOPD ¿Porqué no empezar por lo primero? Porque en caso de que exista tan prohibición es porque se considera que estas empresas americanas no ofrecen las suficientes garantías en materia de privacidad, empecemos a aportar nosotros esas garantías a nuestros clientes antes de preocuparnos por lo que hacen el resto ¿no?

    Un abrazo Pablo

    1. Muy buena reflexión Marina. Estoy totalmente de acuerdo.

      Es más, yo apuntaría a que es precisamente ese escenario en el que una y otra vez nos encontramos ante movimientos que van contra natura de todo lo esperable, el que al final ha animado el surgimiento de esta alarma.

      De unos años en los que hemos vivido cómo Google ha tenido que irse de nuestro país por la decisión de un gobierno de imponer una tasa injusta a su servicio de Noticias. O de la persecución arbitraria de la ley Sinde.

      Que ahora se prohibiera el uso de herramientas digitales, al poco de conocer el acertado movimiento europeo a favor de meter mayor presión a la gestión local de los datos de los clientes, por muy descabellado que pareciera, podría hasta ser real jajaja.

      Nos tienen muy mal acostumbrados.

      Y en efecto, que trivializamos temas que sí llevan tiempo en la palestra, y que siguen sin estar convenientemente cubiertos, como es el de la LOPD.

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