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Youtube Money

Sobre credibilidad en Youtube

Curiosa la que se ha montado estos días después de que Valve alertara (EN) del uso que algunos youtubers estaban dando a sus canales.

Al parecer, TmarTn (EN), un popular youtuber de la scene de CSGO (Counter-Strike: Global Offensive), está siendo investigado por las autoridades de control de juego de EEUU y Reino Unido por aprovechar su canal para dar a conocer una página web de loterías asociada a este videojuego.

¿Y cuál es el problema? Lo que se debate es si en verdad podemos considerar competencia desleal que una persona utilice su canal personal para publicitar un sistema de loterías creado por sí mismo.

Algo que a priori considero absurdo (digo yo que uno tendrá derecho a anunciar proyectos personales en canales que son personales), pero que quizás, habida cuenta de cómo se mueve el mercado del juego estatal, pueda acarrearle problemas.

La historia, no obstante, me recuerda en demasía a aquella que vivimos hace unos meses cuando algunos youtubers de la talla de PewDiePie (EN) fueron pagados por Warner Bros para que hicieran reviews y gameplays positivos sobre sus videojuegos.

En ese caso estuvieron a bien de poner un pequeño disclaimer en el cuadro de descripción del vídeo. Cosa, por otro lado, que sabemos que todo el mundo mira (descontando que hay que hasta abrirlo para seguir viéndolo…), y que acabó con un dictamen por parte de la FTC prohibiendo a Warner Bros utilizar este tipo de vídeos en su campaña (EN).

Dónde sí creo que puede haber un debate interesante es a la hora de afrontar un escenario en el que algunos youtubers considerados ya estrellas mediáticas, con más seguidores que ciudadanos tienen algunos países, estén utilizando los canales con fines puramente económicos (no voy a ser yo quien les tire la primera piedra), pero eso sí, bajo el auspicio de una credibilidad que hasta ahora tenían.

Y aquí el problema es saber qué fue antes. Si la culpa, como señalan algunos, debería ir dirigida a la plataforma (fijando una política de uso más estricta, cosa que veo absurda), de los propios creadores de contenido (por incumplir una especie de contrato tácito firmado con su audiencia, cosa que todavía me revuelve más el estómago) o la propia audiencia.

Por ahí deben ir los tiros.

Hay que darse cuenta de una vez que una televisión, una radio, un periódico, un blog o como en este caso, un canal de youtube, atiende a los intereses de quien está detrás.

¿Que hasta ahora buena parte de esa scene se ha mantenido acorde además con los intereses de la mayoría de la audiencia (generando contenido sincero y detestando el patrocinio barato que vemos día tras día en otros canales)? Pues perfecto. Como también debería parecernos que esté ocurriendo lo contrario.

A fin de cuentas, cualquiera que quiera puede subirse al carro.

Y apuntaría aún más alto. Que al final quienes decidimos qué consumir y qué no somos nosotros. Así que si no nos gusta que nos tomen el pelo, lo tenemos tan fácil como darle a desuscribirse y no volver a pisar esa tierra. O al menos entrar con conocimiento de causa, que la gente no dedica su vida simplemente a subir vídeos sin esperar algo a cambio.

Otro tema sería el del (ab)uso de un servicio enfocado puramente en los niños como Youtube Kids (que por cierto, acaba de aterrizar en España (ES)) para lanzar publicidad agresiva. Cosa que ya ha pasado (EN), y que sí creo que debiera estar bastante más controlado de lo que está “el Youtube de los adultos”.

Aunque la mayoría de los que lo usan aún no les haya salido la barba…

Este post tiene 2 comentarios
  1. Ps de alguna manera se tienen que financiar tanto youtube, como los youtubers. Es como ver televisión, pero sin las millones de propagandas que hay.

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