1-800-987-654 admin@totalwptheme.com
Mochila Historica

La mayor amenaza son los competidores que aún no vemos como tales

El estudio Redefining Boundaries: Insights from the Global C-suite Study (EN), elaborado por el Institute for Business Value de IBM, es claro y conciso: Los riesgos a los que la empresa actual se enfrenta con la llamada Uberización pueden venir de cualquier lado.

Históricamente, el mayor problema de una compañía radicaba en la irrupción de un nuevo competidor. Llegado a ese punto, las estrategias se actualizaban para la nueva realidad, y según fueran consecuentes con lo que el consumidor pedía, o bien ganabas, o bien perdías, o bien te repartías el pastel.

Pero al competidor lo conocías, y seguramente habías tenido tiempo para adecuar tu estrategia a la nueva realidad.

El problema que están sufriendo muchas de las empresas convenientemente asentadas en el mercado actual es que a día de hoy, el competidor, puede o no venir del mismo sector. Puede ser o no visto como un competidor hasta que es demasiado tarde.

La transformación digital tiene un papel crítico en este entramado corporativo. El CEO de un banco turco encuestado en el informe lo expresaba así:

“Es muy duro trabajar cada día sin saber si los cambios que se están produciendo en tu entorno son una moda, una tendencia o un tsunami”.

Que mercados aparentemente tan estables como es el de la banca se encuentren ahora en plena crisis no es baladí.

¿Es que no han sabido adaptarse al nuevo entorno? Todo lo contrario, han sido pioneros de la digitalización.

Pero el enemigo al que se enfrentaban no era otro banco (ES), como cabría esperar, sino precisamente empresas tecnológicas como Google o Amazon, que están metiendo ahora mano al sector financiero con el fin de ser más rentables económicamente, o startups con proyectos muy específicos y una concepción social más asequible y cercana.

Y hablamos de la banca como podríamos hablar de las telecos, del transporte urbano, de la televisión o del sector servicios. Da exactamente igual.

La Uberización no va únicamente de disrupción laboral (ES), sino de un cambio de paradigma al que resulta muy complicado anteponerse.

Para una empresa con mochila histórica, como le pasaba a ese banco turco, enfrentarse a una realidad tan flexible como la actual es una verdadera epopeya. Porque quizás esa tendencia en un mercado aledaño al nuestro acabe por fagocitar nuestro negocio. O no, quizás simplemente evolucione hacia otros derroteros.

Lo único que está claro, y que el informe intenta remarcar en no pocas ocasiones, es que la transformación digital ya no es una opción. Es una necesidad.

Que el estar ahí donde ocurre el cambio es necesario para intentar anteponerse (y quien sabe, liderar) la próxima revolución de tú sector.

Que la transformación digital empieza dentro de la empresa y acaba por reflejarse fuera, no al revés. Simplificando la operativa y logística, actualizando los modelos de trabajo y pensando en digital (liquidez, inmediatez, bidireccionalidad).

Solo así se puede estar preparado (o ser al menos un hueso duro de roer) a la irrupción de ese nuevo competidor, sea o no conocido, venga o no de nuestro sector. Y de hecho, solo así nosotros podemos ser ese nuevo competidor al que los gigantes ya asentados empezarán a temer.

O no lo harán a tiempo. O no estarán preparados para el tsunami que se les viene encima.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *